A – SUELO LOGÍSTICO E INDUSTRIAL

A priori, las actividades logísticas pueden realizarse sobre suelo calificado como industrial. No obstante, la experiencia dice que el sector logístico presenta unos requerimientos urbanísticos específicos que, no siendo limitativos, sí favorecen la implantación de empresas de transporte y logística.

Se habla entonces de plataformas logísticas, que podrían definirse como “zonas delimitadas en cuyo interior diferentes operadores ejercen todas las actividades relacionas con el transporte, la logística y la distribución de mercancías, tanto para el tráfico nacional como internacional”. (Europlatforms)

Son aspectos que caracterizan una plataforma los siguientes:

  • Una zona o complejo delimitado, con grupos de operadores logísticos, de transporte de mercancías y servicios
  • Existencia de una gestión para el conjunto del complejo
  • Espacios e infraestructuras especialmente concebidas para el transporte y la logística
  • Accesibilidad directa a las principales autopistas y carreteras de la zona y si es posible conexión ferroviaria para mercancías
  • Inclusión de servicios especializados
  • Abiertos al mercado y a la implantación de diferentes operadores en un marco de concurrencia y no exclusiva de una empresa o grupos de empresas

  • Es importante distinguir entre dos tipos de plataformas logísticas: las destinadas a paquetería y alta rotación y las destinadas a baja rotación, ya que la tipología de parcelas y el diseño de la infraestructura viaria es diferente en cada caso.

    Las plataformas logísticas destinadas a alta rotación se encuentran cerca de grandes áreas metropolitanas y almacenan paquetería de mercancía diversa con estancias muy cortas en la nave logística, ya que su función principal es el traspaso de paquetería de los grandes tráileres que provienen de las fábricas a camiones pequeños y furgonetas que se encargan de la distribución urbana de la mercancía.

    En este caso las naves deben disponer de dos patios de maniobra, uno grande de 18m para tráileres y otro pequeño de 10,5m para furgonetas y camiones pequeños de reparto, y la nave debe estar elevada entre 1,10 y 1,20m respecto del patio de maniobra para poder ubicar muelles de carga con plataformas elevadoras que permiten realizar las operaciones de carga y descarga desde el interior de la nave.

    Los viales se convierten en viales de maniobra y deben tener como mínimo 13m de ancho, con las aceras al mismo nivel que la calzada y sin ningún tipo de obstáculo (iluminación, señalización, etc.), para permitir las maniobras de atraque de los tráileres y furgonetas. Además los viales deben estar a la misma cota que los patios de maniobra en toda su longitud y deben tener pendientes muy bajas.

    Las dimensiones óptimas de las parcelas son: ancho entre 75 y 85 metros y superficie entre 12.000 y 20.000 m2. Este ancho viene determinado por la normativa de evacuación de incendios y por la optimización de los recorridos de las carretillas.

    Así pues, entre los patios de maniobra y las dimensiones de la nava, en una parcela perfectamente cuadrada se llegará a un porcentaje de ocupación inferior al 68%.

    Respecto a los m2 de suelo edificable: Suele ser naves de una planta y se evita la integración de oficinas en altillos dados los fuertes condicionantes que se imponen por temas de protección antiincendios. Así pues, el coeficiente de edificabilidad bruta del polígono logístico estará en torno al 0,55.

    El tráfico de vehículos pesados es muy elevado, ya que diariamente llegan tráileres para descargar y el mismo día se carga la mercancía en los camiones y furgonetas para el reparto. Por este motivo es conveniente evitar al máximo los giros a la izquierda que dificultan notablemente la circulación para este tipo de vehículos, mediante rotondas y vialidad perimetral de sentido único de circulación.

    Las parcelas de este tipo de plataformas logísticas no se pueden cerrar con una valla, ya que los patios de maniobra perderían su funcionalidad, motivo por el cual es conveniente que las parcelas se ubiquen en un recinto cerrado con control de accesos y video vigilancia.

    Es muy importante disponer de zonas de aparcamiento público ya que el tráfico diario de vehículos es muy elevado y si los usuarios no aparcan en zonas específicamente diseñadas para ello se producen problemas de circulación.

    Este tipo de plataformas, en general multicliente, requieren dimensiones a partir de 40 Ha., que por ocupación permite rentabilizar servicios de valor añadido.

    Mención específica requieren las llamadas plataformas para el sector del gran consumo o retail, generalmente asociadas con puestos monocliente (una única empresa que dispone de un gran centro de concentración y distribución al gran consumo) y situadas en el radio de influencia local. En este caso, las naves asociadas son similares a las descritas para plataformas de alta rotación, pero presentan mayor altura (o la permiten), en función del producto (se salen de un estándar), ya que normalmente disponen de almacenes mecanizados. Igualmente, se asocian a parcelas de mayor superficie, a partir de 50.000 m2, pudiendo alcanzar los 300.000 m2.

    En el caso de plataformas logísticas de baja rotación, éstas pueden ubicarse en zonas más alejadas de los núcleos urbanos de las grandes áreas metropolitanas, ya que están destinadas a almacenar productos de una misma tipología y durante largas estancias y por lo tanto no es necesario pagar un precio tan elevado por el suelo logístico.

    En este caso las naves sólo necesitan un patio de maniobra largo pero con menos muelles de carga y los viales de maniobra pueden ubicarse dentro de la propia parcela, lo que permite vallar las diferentes parcelas resultando menos necesario que el recinto global de la plataforma logística esté cerrado y con control de accesos.

    Es conveniente que la altura reguladora permita la ubicación de almacenes mecanizados, cada vez más frecuentes, con alturas que oscilan entre 25 y 40 metros.

    Las dimensiones óptimas de las parcelas son: ancho entre 100 y 130 metros y superficie entre 25.000 y 40.000 m2.

    Resulta más fácil ubicar naves logísticas de baja rotación dentro de un suelo concebido inicialmente para un uso industrial ya que los requerimientos específicos de vialidad y control de acceso son menores que en el caso de naves de alta rotación. En cambio las plataformas logísticas de alta rotación difícilmente se pueden ubicar en polígonos industriales convencionales.

    Un centro logístico puede disponer de parcelas de ambas tipologías, con diseño de vialidad diferente en cada una de las zonas, en función de la demanda prevista y de la topografía existente.

    La Junta de Andalucía impulso la creación de diferentes centros logísticos y de transporte, entre ellos el de Córdoba. Actualmente bajo la dirección operativa de Red Logística de Andalucía, SA, el Área logística de Córdoba cuenta con una superficie total de 36Ha., próximas a su área metropolitana y con la voluntad de impulsar las actividades logísticas y de distribución urbana en la provincia.

    Es el único polígono identificado que puede clasificarse como plataforma logística.

    Otros desarrollos prevén compatibilizar suelo para actividades industriales y logísticas de carácter intensivo y extensivo.